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He naufragado en un mar de recuerdos.

Ante el futuro incierto, busco en el presente
al que soy. Hoy ya no es ayer.
G.D.

Estar ROTO DE AMOR, duele.

G.D.

martes, 12 de marzo de 2013

Recuerdo

A dos años de la tragedia de Japón...

Entre sueños, imaginé estos cuatro minitextos:


Soledad
Vuelve a lo que es su casa, hoy. Una maceta y escombros desordenados. El resto: lodo y lodo. Humedad en el suelo y en su rostro quieto, asombrado.

Perro
Olfatea sin hallar rastro de su cubículo canino. Merodea por donde hace unos días lo consideraban mascota. Gira y gira sin comprender el abandono. Orina y sigue camino.

Flores
Entre las maderas y bloques de cemento; entre la nieve sucia y la ropa helada, juguetes, celulares y un puñado de flores que se resiste a fallecer. Caídas, mustias, soportan el frío intenso. Gracias a su savia podrán continuar pidiendo sol, reclamando vida.

Radioactividad
Kumiko no está. El volvió para rescatar algo de su pasado reciente. Un cartel lo alerta: “prohibido pasar por escape radioactivo”. Su abuela falleció en Hiroshima. El nunca imaginó un suceso similar, pese al avance desmedido de las plantas nucleares.
“Paso igual”, dijo. “Necesito ver, ver. No me importa lo que encuentre ni lo que me ocurra. Si ya estoy muriendo”, susurró mientras firmaba la notificación que liberaba de responsabilidades a los guardias gubernamentales.

Gustavo D´Orazio


PUBLICADO ORIGINALMENTE EN 2011, A POCAS SEMANAS DE LA TRAGEDIA NATURAL Y ATOMICA, QUE DEJO MAS DE 20 MIL VICTIMAS.

3 comentarios:

Daniel Buitrago dijo...

Te leí en su momento, querido Gustavo, y vuelvo a hacerlo ahora. Siguen sobrecogiendo esos microrrelatos. La sensación se ha transformado con el tiempo, aunque en esencia es la misma.

Un abrazo.

MAR SOLANA dijo...

Hola, Gus:

Lo mismo te digo, me siguen emocionando tus micros, como hace un año. El último, "Radioactividad", me pone la carne de gallina.

Gracias por ayudarnos a rememorar...

Y gracias por estar siempre ahí, amigo de Baires ;)

María Socorro Luis dijo...


Terrible belleza poética la de estos mini textos.

Unas tragedias naturales, otras provocadas por el hombre, en su afán de creerse Dios.

Abrazo.