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He naufragado en un mar de recuerdos.

Ante el futuro incierto, busco en el presente
al que soy. Hoy ya no es ayer.
G.D.

Estar ROTO DE AMOR, duele.

G.D.

viernes, 19 de octubre de 2012

Reflexión...

Pimientos y libélulas…


El poeta Matsuo Bascho (1644-1694) y su discípulo Kikaku, en una salida al campo, se extasiaron frente al revoloteo de unas libélulas. Kikaku compuso, bajo esta inspiración,  un haiku:

¡Libélulas rojas!
Quítales las alas
y serán pimientos.

Su maestro, al oírlo, le dijo: “No. De esa manera has matado a las libélulas”. Y le propuso otra versión:

¡Pimientos!
Añádeles alas
y serán libélulas.

Esta historia fascinaba al músico y cantante Luis Alberto Spinetta, tanto que la rescataba como un modo de resumir, interpretar y confrontar dos visiones del mundo: la destrucción versus la creación.

EL ARTE CONMUEVE Y MOVILIZA PERCEPCION Y PENSAMIENTO. AMBOS HAIKUS CONFORMAN MODELOS DE CONSTRUCCION O DESTRUCCION. CREAR ES DAR. DAR ES GENERAR Y CONECTAR CON LO NUEVO, VITAL Y GERMINAL…

AQUI RADICA LA DIFERENCIA. UNA DIFERENCIA DE MIRADA. LA QUE APUESTA A SER Y LA QUE ANIQUILA LA EXISTENCIA.

EDIFIQUEMOS, CONCIBAMOS Y CREEMOS…

5 comentarios:

Juan Carlos Ortega dijo...

Es una excelente historia sobre la creación y una buena manera de ilustrar cómo se puede ser constructivo y no destructivo.

Entre ambas visiones hay una gran diferencia. Posicionándonos adecuadamente la vida cambia radicalmente.

Yo también prefiero imaginar alas a los pimientos rojos.

Un abrazo, amigo Gustavo.

Anama dijo...

Comparto plenamente. Gracias, Gus, por este recuerdo y estas reflexiones.
Abrazos.

Tolhuin dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Tolhuin dijo...

Me encantó la historia y tu reflexión. Gracias por compartir. Un abrazo.

María Socorro Luis dijo...

Es una historia preciosa, llena de sabiduría.
mi abrazo, Gus.