


En el Teatro Maipo. Un espectáculo de cámara (o de café concert), bien actuado por la actriz y cantante Virginia Innocenti. Un tributo musical cálido y ajustado. Con humor, sensibilidad y profesionalismo. En el escenario: un pianista y la transformación de Innocenti en Tita Merello, Tita de Buenos Aires. Tangos, milongas y su vida más privada (íntima), antes de fallecer, cuando su físico no la acompaña, y su intelecto (y corazón) dice basta.
Tita fallece en vísperas de Nochebuena, con 98 años de vida, en 2002.Un vida intensa, plagada de éxitos en el cine, el teatro, la radio, la TV, la música y hasta el periodismo. También, una existencia austera y solitaria, que Virginia Innocenti transmite conmoviendo a la platea.
Me gusto. Salvo algunas referencias que podían haberse agregado al libro (para ubicar mejor a las nuevas generaciones sobre quién fue "la Merello"), el montaje de la obra, la luz y el sonido, como el maquillaje y vestuario, acompañan y corporizan una interpretación creible, lejos de la imitación y cerca de la creación verosímil de la cual es responsable "la Innocenti": una artista completa.
Gustavo D´Orazio
Nota: vie actuar a la auténtica Tita Merello en 1977, en el Teatro Estrellas, junto a otro grande del tango: Mariano Mores. Llevado por mis tíos, tuve acceso, así, a dos grandes figuras del espectáculo argentino.