Desde la Argentina, un refugio para quienes deseen indagar en el imaginario de un amante de la palabra... Literatura, periodismo; fusiones e invenciones en un océano virtual que jamás pensé integrar.
P O E S í A /// P O E S í A
He naufragado en un mar de recuerdos.
Estar ROTO DE AMOR, duele.
G.D.
viernes, 4 de marzo de 2011
Un giro cómplice...
Relato /// Taller Cómplice

Esa gota amiga
(1ra. parte)
No fue sencillo volver al goteo musical, con finalidad somnífera.
“¡Cómo se te ocurrió arreglar la canilla, Pedro!. Sin ella goteando, no podré dormir; ya lo verás”, dijo sintiendo como su frente se teñía de rojo fiebre.
Y así fue. Elsa se acostó una, dos, tres noches… sin poder conciliar el sueño.
Necesitaba de ese sonido mecedor, de ese “toc-toc” constante que, como el viejo reloj a cuerda de su padre, le acompañaba hasta quedarse dormida.
“Pedro, escuchame, aunque te parezca una locura, mañana, llamá al plomero y decile que vuelva a hacer gotear la canilla del baño. Sin su compañía, no puedo dormir”, le aclaró con cara algo ojerosa.
-Elsa, ¿otra de tus manías?, le preguntó su esposo sin miramientos.
-Llamalo como quieras, pero hacelo, subrayó Elsa.
Al día siguiente, el plomero intentó que la canilla goteara lenta y armónicamente, dándole musicalidad al golpeteo del agua sobre la cerámica de la bañera.
Toc-toc, toc-toc, toc-toc… “¿Así está bien, señora?”, dijo el joven de mameluco azul.
-Un minuto, por favor, espéreme, le suplicó Elsa.
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Continuará...
Gustavo D´Orazio
Relato en dos partes, gestado a partir de la consigna de Ana María Oddo. Tanta ella como Patricia Morante están editando sus creaciones. Visiten: bocaquevuela.blogspot.com y patri-kemamell.blogspot.com. En ninguno de los tres espacios, en ninguno de los textos, "la canilla gotea igual".
jueves, 3 de marzo de 2011
Esculturas

ARAÑAS EN
BUENOS AIRES
Instalada en la explanada de Proa, la monumental y emblemática araña MAMAN (1999), prologará la exhibición Louise Bourgeois: el retorno de lo reprimido, curada por Philip Larratt-Smith. Inaugura el 19 de marzo. Así, Proa ubicará en el espacio público una obra capital de la artista, como ya lo hicieron la Tate Gallery de Londres (2007), el Museo Guggenheim de Nueva York (2008) y, antes, el Guggenheim de Bilbao (1999).
PROA QUEDA EN:
Av. Pedro de Mendoza 1929 - La Boca, Caminito
Buenos Aires - Argentina - 4104.1000
info@proa.org - De martes a domingo , 11 - 19 Hs.
Lunes cerrado.
martes, 1 de marzo de 2011
Amaneceres
Moras para ella
Durazno para él
Sony para ella
Motorola para él
Jalea y celulares
¿el desayuno ideal?
II – Opciones
Al baño
Desnudo bajo el agua
Frente al espejo
Antes de enfrentarse al mundo
a la agenda completa
a la compu
y el tránsito
En la habitación
junto al placard
su esposa lo aguarda
¿Primarán las agujas del reloj
o el perfume
de esa mujer pálida
y somnolienta?
III - Solitario
Ahueca la mano.
La pasa sobre su miembro
y goza sin culpa.
Sin miedo.
Está vivo.
(c) Gustavo D´Orazio
lunes, 28 de febrero de 2011
Mi homenaje a los "segundos", a los personajes ocultos...

Geoffrey Rush, viernes, 25 de febrero de 2011
Idea

La Voz Humana
Suena el teléfono y ella atiende, sin pensarlo. Un movimiento automático levanta el inalámbrico y acciona la tecla de encendido. Roja, titilante.
-Hola, sí…
Del otro lado, él desespera, enmudece y cuelga. No está seguro si volverle a hablar o no. Si despacharse con todo lo que estuvo pensando o no. Si confesarle su indignación o, simplemente, dejar que todo fluya, que la ruptura se cumpla, se concrete sólida y tajante; que la separación sea definitiva.
El no es Anna Magnani (actriz italiana) en “La Voz Humana”; ni Jean Cocteau (escritor) le dio letra.
Su monólogo será visceral, personal, único.
Recuperará las fuerzas y volverá a llamarla, a marcar el número que -por años- los unió en largas y cortas conversaciones. Apuradas, unas; agitadas, otras. Lo piensa y espera.
Ella, en su departamento, no hace caso al teléfono ni a la llamada inconclusa.
El, como una fiera enjaulada (ahora sí, salvaje como Anna Magnani), recorre su hábitat con un whisky en la mano y el celular en la otra. ¿Qué hará, finalmente?. Abandonado, engañado…
GUSTAVO D´ORAZIO - 2011
Se hizo en teatro, en cine; en el mundo entero. Un texto soberbio, aún vigente. Muchas actrices quieren representarlo. Es un monólogo potente, dramático. Rossellini lo llevó al cine. Ingrid Bergman y "la Magnani" lo interpretaron. Grandes "nombres" lo repusieron. Hasta nuestro Humberto Tortonese -travestido- lo hizo propio. Sin embargo, por qué no trasladar, traducir, el monólogo a la verdad y los sentimientos de un hombre. Los hombres (no es cuestión de género)también sufren, lloran y padecen por amores contrariados. Es una idea que me inquieta: imagino al hombre en lugar de la mujer, sosteniendo las líneas que Cocteau diseñó para describir una ruptura..., constituye un auténtico desafío.
Rescaten ese texto teatral o vean las pelis realizadas. Se llevarán una sorpresa.
G.D.
jueves, 24 de febrero de 2011
Estar
Rodeado de sonidos,
solo,
en aquel momento audible,
único e irrepetible.
Yo y él.
Mi ayer vuelto presente,
sin pálpitos
y en paz.
Yo y el futuro inmediato:
ese instante próximo,
fugaz e insalvable.
El silencio extremo
como un aliado desaconsejado,
poco buscado.
Aislado.
Rodeado exclusivamente
por mis sonidos naturales
-como único ruido-,
me siento protegido,
armónico.
Gustavo D´Orazio
Nuestro ejercicio de escritura semanal aborda en ésta el silencio. Estoy deseoso por saber qué habrán escrito Patricia Morante y Ana M. Oddo.
¿Habrá otros blogueros que se animen y quieran ser, también, cómplices en la escritura, de la palabra y la poesía?. Si lo hacen, cuando posteen cuéntenlo. Será enriquecedor compartir, leer y descubrir los enfoques y mundos creativos de cada uno de nosotros.
miércoles, 23 de febrero de 2011
Fotos
martes, 22 de febrero de 2011
Recomendados
Grete Stern al MALBA

Una muestra singular llega al MALBA de Buenos Aires. Se trata de la exposición de 46 fotomontajes (sin editores digitales ni las posibilidades de este siglo) de la artista visual GRETE STERN (alemana de nacimiento, con un intenso desarrollo de su profesión en la Argentina), dedicados a los sueños de la mujer. Sueños que abarcan los años que van desde 1948 hasta 1951. Ilustraciones fotográficas pensadas y preparadas especialmente para la página de psicoanálisis de la revista IDILIO (editorial Abril), supervisada por el sociólogo Gino Germani. Además de apreciar técnica y creatividad, las representaciones instalan en el imaginario de una mujer no totalmente emancipada, en los estereotipos de aquel entonces, sus deseos, fantasías... lunes, 21 de febrero de 2011
Llega una excelente película

En esa geografía aparecen otras historias más pequeñas y la principal, claro. La que encarna el actor de “Mar adentro”, junto a sus hijos y mujer, sumergidos en la ciudad hacinada, el olvido, la injusticia, lo ilegal, enfermo y desordenado.
Todo está a la vista. Pero nadie parece tomar en cuenta a esa existencia marginal -marginada- que sufre y espera…
El guión es lo que más destaco. La reunión de situaciones y personajes. La cohesión interna del argumento y la estética, funcionales a un relato áspero, que descansa en algunas escenas “felices” (como la celebrada en un simple almuerzo o desayuno) y en objetos que adquieren relevancia y un protagonismo inusual, (un tenedor, por ejemplo) cuando todo está perdido.
Nadie se redime en Biutiful (bello/a en inglés, y una expresión que, desde el título, señala lo contrario y que es el contenido del filme, tanto que el término, dicho y escrito por Bardem-Uxbal, cuando su hija le pregunta por “beautiful”, al estudiar inglés, expone el absurdo de un segundo idioma, en una escuela que no interviene (como otros actores sociales aquí ausentes) ante las enormes carencias afectivas y materiales que asfixian -y deprimen, desintegran- a este grupo de seres tristes, golpeados, que aguardan amor, un plato de comida servido en paz, una cama, cariño, esperanzas.
viernes, 18 de febrero de 2011
Relato /// Taller Cómplice
(“… mientras tanto, vivo”)
El alzheimer (casi) no pudo con ella. Después de los primeros síntomas, consultó con sus hijos y Elena: su doctora de cabecera.
La medicación y un taller para “incentivar la memoria”, le ayudaron. Sin embargo, los olvidos, las lagunas, confusiones y “blancos” aparecieron pujantes, ensombreciendo los esfuerzos de Amanda por no desaparecer.
…………
Cada mañana, Amanda, leía el diario, intentaba recordar noticias, números telefónicos, objetos guardados el día anterior, nombres de calles…
Con la ayuda de etiquetas multicolores, nominó aquello que emigraba de su mente, no pudiendo hallar la palabra justa para definirlo y ubicarlo.
¡Si hasta acertar las fechas de cumpleaños se había tornado en pasatiempo!.
Amanda no recordaba, en verdad, mucho de lo hecho recientemente; otros episodios, navegaban sin rumbo por el océano de su cerebro, de su corazón roto “por esta puta enfermedad”, dijo con vehemencia el día en que, ante el espejo, descubrió que ya estaba peinada: “¿pero, cuándo lo hice?”, se preguntó desorientada.
…………
La medicina, el amor, el taller y la lectura mejoraron su condición, alentándola a seguir. Una tarde, en pleno junio, Amanda se dedicó a narrar un cuento -o historia que ella creía haber protagonizado en su Maldonado natal (no estaba tan segura)-, saboreando cada detalle, describiéndolo todo muy bien. Su bisnieto, Pedro, la escuchaba con atención, imaginando lo relatado.
Era el pasado que surgía, con fuerza, apoderándose de todo su ser. Allí, en el ayer, la memoria de Amanda era exacta y no naufragaba. Era fotográfica, plena.
Volver al presente, en cambio, le costaba. Amanda se paralizaba unos instantes y, luego, tras hacer conexión, intentaba regresar a la realidad, a una realidad sinuosa, escurridiza.
…………
“Sí, ya voy”, decía. “Sí, tomé los remedios”, agregaba mientras observaba el pastillero que su esposo le había traído de Praga (“¿dónde queda Praga?”, pensaba).
Amanda, no quería ser una molestia para sus hijos.
“Volver al pasado, combatir con la nostalgia y los bellos recuerdos a esta puta enfermedad que me borra del hoy, no lo veo tan mal”, se dijo.
Así comenzó una rutina de narración del pasado, volviendo a ser aquella Amy de 20 años.
…………
Se levantaba, desayunaba y pensaba en el tiempo ido, en Carlos (“que me visitará pronto, ¿no?”), en…
Aunque no supiera en qué día de la semana se hallaba o viera como extraños a quienes la rodeaban, “el tiempo que sea me refugiaré en mi pasado”, se susurraba una y otra vez.
“El tiempo que sea me refugiaré en mi pasado…; …en mi pasado”.
“Que mi nostalgia sirva de algo; que me distraiga de las torpezas actuales; de este tiempo muerto, donde pierdo todo y me extravío sin red”, anotó en su libreta roja.
“Mientras pueda, recordaré quién fui, qué hacía. Será una manera de defender mi identidad. Yo también son aquélla. Y si no sé muy bien lo que ocurre hoy, al menos me alojaré en la infancia de mis hijos, el amor de Carlos (¿por qué no llega a visitarme?)…”.
…………
“¿…y mi libretita roja, mamá; dónde está?”. “Ya voy, ya voy, no griten…”.
(C) Gustavo D´Orazio - 2011
Ana María Oddo y Patricia Morante han escrito, también, a partir de la idea de esta última (combate con la nostalgia). Entre los tres, hemos generado propuestas literarias muy diferentes. Los invito a leerlas, en bocaquevuela.blogspot.com y en patri-kemamell.blogspot.com. Seguiremos con nuevas complicidades.
jueves, 17 de febrero de 2011
Minitextos
Partida
Vio crecer a su hijo en unos segundos. Después, murió.
Pecado
Compró un kilogramo de manzanas y no mordió siquiera una.
Inhumana
Al verse comer de la olla, comprendió qué era la soledad. Al omitir el plato y la cuchara, anuló su dignidad convirtiéndose en la peor ermitaña.
Fiesta
Si no me dejás ir, me mato.
¡PUM!.
Darse cuenta
Supo que había padecido hambre el día que sintió un apetito voraz y su panza estaba llena.
Gustavo D´Orazio
Aclaración:
Los nanorrelatos son microhistorias desarrolladas a partir de una expresión (estructura sintáctica) mínina. Por lo general, un nanorrelato consta de una única línea de texto, aparte de la del título, o bien de varias cortas. Si aumenta su extensión, pasamos, ya, a un microrrelato. Lo que diferencia a esta mini-literatura es el núcleo o nudo narrativo, además de lo prolongado y detallado del asunto, dichos (diálogos), acciones y desenlace.
Como casi todo queda por ser mencionado, descripto, develado; se arroja una mancha de tinta -un puñado de palabras- para un lector que debe imaginar y reconstruir "el todo" a partir de las piezas faltantes, con el escaso apoyo de lo brindado/explicitado/relatado. G.D.
miércoles, 16 de febrero de 2011
Homenaje
De mí (*)-Súplica-
Creyeron que era hueca,
frívola y fácil.
Que no sabía cantar,
bailar ni actuar.
Que sólo era una bella mujer.
Un cuerpo delicado,
posado en la alfombra
del Waldorf Astoria.
Que mi intelecto
era débil, ínfimo.
Que no resistiría penas
ni debilidades.
Bueno…
acertaron en mucho.
Pero olvidaron que yo,
Marilyn Monroe,
era una persona:
una persona con sueños.
Que deseé cambiar
para no sucumbir.
Que busqué respeto
y un espacio que no tuve.
Que las pieles y los diamantes
no resultaron curativos.
Que intenté escribir
y lo hice.
Que la poesía me ayudó;
no me salvó, pero sí permitió expresar
lo que nunca nadie quiso oír ni ver:
mi ser sensible,
mi universo personal.
Bajo las sábanas, siempre.
Fotografiada -hasta el hartazgo-
con la falda plisada,
blanca, en alto.
Rubia, eternamente rubia,
aunque me desdoblen en otras
gracias a la piedad de Warhol.
Si sufrí, callé y pensé;
si soñé, escribí y leí,
a quién le importó.
Aún escucho las risas…
ningún editor me tomó en serio.
Yo no me tomé en serio.
Gravísimo error,
pagado con un derroche de copas,
lágrimas vertidas en cristales rotos
y una veintena de pastillas
que mi cuerpo no soportó.
Equivocada, reprimida,
la escritura fue el Paraíso.
Si nadie atendió mi llamado,
aquel último grito ahogado
(sofisticado, si quieren),
hoy, tal vez, entiendan que
Marilyn era una mueca forzada;
esa fría y temible soledad.
Más que piel, un espíritu dañado,
atormentado por las luces del set;
perdido en el limbo dorado
de un cielo mentiroso
llamado Hollywood.
Gustavo D´Orazio
2011
(*) Hacia finales de 2010, fueron compendiados los poemas que M.M. escribiera en su corta vida. Rechazados, escondidos, resguardados, protegidos, hoy ven la luz en forma de libro.



