Ríe.
Ríe y ríen.
Envuelto en una campera roja,
su boca sin dientes ríe.
Junto a dos amigos
-compañeros de fajina-,
huele a tabaco y vino.
Sentados en el vagón oscuro,
los tres
ríen.
Ríe y ríen.
A los pies,
pala y fratacho los acompañan:
blancuzcos, limpios, mudos;
apenas recubiertos
por unas hojas de diario.
Ellos
Ellos
-en el vagón a oscuras-
ríen;
ríen sin parar.
G.D.
(*) Pensé y creé dos textos más. Sin embargo, el letargo de este verano; la fractura de una muela (con cirigía incluida, que disparó otra historia literaria)...hicieron que retomara una de mis "poesías mínimas" y así cumplir con el trabajo de escritura cómplice -pendiente- que llevamos adelante con Ana M. Oddo y Patricia Morante, durante 2011. La propuesta giraba en torno a los TRENES, el FERROCARRIL...
G.D.
(*) Pensé y creé dos textos más. Sin embargo, el letargo de este verano; la fractura de una muela (con cirigía incluida, que disparó otra historia literaria)...hicieron que retomara una de mis "poesías mínimas" y así cumplir con el trabajo de escritura cómplice -pendiente- que llevamos adelante con Ana M. Oddo y Patricia Morante, durante 2011. La propuesta giraba en torno a los TRENES, el FERROCARRIL...

